Ashley siempre había sido una bebé muy tranquila y cariñosa. Algunas noches, ella se despertaba para darle un beso a su mamá. Cuando ella cumplió un año y medio de edad, su madre Elida comenzó a notar que su pequeña niña estaba perdiendo el apetito y tenia mucha ansiedad.
Preocupada por la salud de su hija, Elida llevó a Ashley al doctor para asegurarse que todo estuviera bien. Desafortunadamente, la visita al médico reveló la peor noticia de su vida ... su única hija padecía de un tumor maligno en su estomago. La vida de Ashley estaba en peligro, ya que el tumor le invadía el intestino y presionaba una costilla. Pronto, las células cancerosas se habían esparcido a uno de sus ojos.
Ashley fue diagnosticada con un tipo de cáncer llamado neuroblastoma. Al ver la agresividad del tumor, el médico la refirió a la niña a St. Jude Children’s Research Hospital donde los doctores inmediatamente la sometieron a una cirugía para remover el tumor en su estomago. Como parte de su tratamiento, Ashley ha recibido quimioterapia y un transplante de médula ósea para tratar de controlar el tumor en su cara.
“Mi hija es mi vida entera”, dijo Elida. “Todos los días le pido a Dios que me de una oportunidad para poder disfrutarla”. Con su apoyo mensual St. Jude podrá darles a niños como Ashley la esperanza de vivir.